Para sorpresa de nadie, el alcalde de Zamora dejó oficialmente el PAN.
Carlos Soto por fin soltó la sopa y dijo lo que todos ya sabíamos, que se va del PAN.
Luego de años de informes de trabajo llenos de zalamerías para el gobernador, el alcalde fue poco a poco mostrando sus verdaderos colores, más guindas que azules.
Aunque el Partido Acción Nacional ya no lo reconocía entre sus filas y hace rato que Soto no se aparecía en las actividades partidistas, digamos que lo oficializó, como los novios que dicen «tú no me cortaste, yo te corté» o los que renuncian cuando ya los están corriendo y publicó un video en su feis donde dice que bye bye Partido Azul.
«Se va por la puerta chiquita de atrás», dijo el dirigente estatal «¿Es albur?», me pregunté, pero luego dije «no, es Quintana».
Según Quintana, Carlos Soto está haciendo un berrinche porque a huevo quería ser candidato a diputado local y además imponer a alguien para la candidatura a la alcaldía mientras que Soto dice que la dirigencia del PAN se convirtió en una mafia.
El presidente municipal de Zamora acusa al PAN de haberle hecho una campaña negra y se muestra ahora como independiente que porque él llegó como perfil ciudadano más que como panista y que por eso logró ganar la elección cuando el PAN «perdiera la confianza de la gente en 2015».
Quintana dice que ni al caso, que Zamora es del PAN y ahí han ganado siete veces la presidencia municipal y que su tocayo como ciudadano no ganó nada, porque cuando fue candidato independiente perdió, porque «lo fuerte en Zamora es el PAN, no Carlos Soto».
Igual dijo que ya lo veían venir, que para nada le sorprende y es así, desde hace rato ya veíamos a Soto coqueteando con Morena, incluso en su informe de este año le echó un buen de flores a ese «buen hombre» que es para él Alfredo Ramírez Bedolla y casi ni peló a Alfonso Martínez, el gallo del PAN, que ahí estaba presente.
Así que no les extrañe dentro de poco ver a este ciudadano con su chalequito guinda y vendrán cosas peores.
