Planean interponer denuncias por violencia política en razón de género contra los alcaldes de Tiquicheo y Lázaro Cárdenas.
Hay alcaldes a los que no les gusta que les digan que no están haciendo bien su chamba y tanto les molesta que impiden que en la entrega de sus informes de trabajo se permita la palabra a los regidores que saben que no les van a aplaudir.
Parece que es el caso de los presidentes municipales de Tiquicheo, Mario Reyes Tavera, quien llegó por la alianza PRI-PAN, pero es priista, y el de Lázaro Cárdenas, Manuel Esquivel Bejarano, de Morena, que no permitieron hablar a las regidoras del PRD Michoacán, Magali Salazar y Laura Carmona.
Es el problema de ser de un partido chiquito, ni los «buenos» ni los «malos» te quieren y te vuelves oposición de la oposición de la oposición, aunque no quieras.
El caso es que la secretaría de la Mujer del PRDM, encabezada por Martha Alejandra Velázquez, sacó un comunicado donde dice que no está chido lo que hicieron los presidentes y que van a acudir a donde corresponda porque parece que es un caso de violencia política en razón de género.
Y últimamente todo, hasta el vuelo de una mosca, parece ser violencia política en razón de género, pero en este caso parece que sí es, porque se le dice así a las acciones que impiden que una funcionaria o servidora pública ejerza su cargo o una mujer pierda sus derechos a votar y ser votada y pues no se les dio su lugar como regidoras.
Aquí el pronunciamiento del PRDM:

