Amaneció bravo Balta Gaona, pa todos tuvo.
Que si el gobernador, que si los diputados de Morena, que los del Movimiento del Sombrero, pa todos tuvo. Nuestro villano favorito, Baltazar Gaona, se fue como hilo de media y lo dio todo en su stand up que ya es una tradición en el Congreso del Estado antes de iniciar las sesiones.
Esta vez la sesión fue virtual, pero Balta no le falló a su público y llegó temprano al patio donde ya esperaban la cafetera, su pantallota, su atril transparente y unos cuantos reporteros desmañanados. Poco a poco se irían ocupando todas las sillas dispuestas a medio patio, aunque destacó la ausencia de algunas personalidades reporteriles, en especial aquellas que andan pepenando favores económicos, tal vez porque no habría sesión presencial o andarían ocupados con los informes de los alcaldes. Hasta sobraron tortitas y café.
El show empezó flojo, con la lectura del orden del día y una larga clase de historia sobre la familia Cárdenas, pero fue mejorando cuando tocó el tema del profe que se suicidó porque no le gustó que lo denunciaran por abuso sexual. Se proyectó el video respectivo y luego una feik niu, un video de una estudiante diciendo que lo inventó todo porque se enojó porque la reprobó, porque al parecer la gente de Balta y él mismo no se enteraron que ella era ua estudiante chilena -ya ni por el acento ni por lo incomprensible de su mensaje, caray- y que corresponde a otro caso, en otro tiempo, en otro espacio. Viva la machósfera.
Pero apenas estábamos calentando motores.
Para el gobernador:
Igual como que no pelaron mucho su desliz, porque luego empezó a hablar del recorte presupuestal que el gobierno anda presionando que se aplique desde el arranque del próximo año, ese que viene de su dichoso «Plan B» quesque electoral, pero que terminó siendo económico.
Ahí el presidente del Congreso aclaró que en primera, el Ejecutivo no es quién para andar dándole órdenes al Legislativo y en segunda, la ley no los obliga, el recorte tendría que ser hasta que entre la siguiente Legislatura y que es más, lo que necesitan es un incremento para pagar los laudos y todo eso, así que en todo caso, si aplicaban ese recorte sería de buena onda y porque al Congreso le dio la gana, pero no por orden del gobernador.
Y ultimadamente, concluyó Balta, si van a andar haciendo recortes y prohibiendo el nepotismo, que deberían aplicarlo en todos los poderes y todas las instituciones como por ejemplo, la Coordinación General de Comunicación Social del gobierno estatal.
Para los del sombrero:
A este punto ya había pasado como hora y media y todos estaban con cara de «di lo tuyo, Balta», así que por fin sacó el tema del sombrero, pero con su consabida entrada de «ya ni quiero hablar de esto», para que todos respondieran «por favor, habla de eso», pero claro que quería, hasta videos traía preparados y un par de ponch lains.
Aparte de las burlas de que no juntaron gente cuando fueron a Tarímbaro, el municipio de los Gaona, le mandó decir al regidor al que le dicen Saladitas que él ni lo topa y que le vale madres lo que diga y de Grecia Quiroz, dijo que no podía acusarla directamente de nada, pero que estaría chido que la fiscalía la investigara por el homicidio de Carlos Manzo, porque fue la más beneficiada.
Para el de los aguacates:
Anunció que ya llegó el presupuesto del arreglo de la puerta del Palacio Legislativo y le mandó decir al tal Juan Carlos Venegas, que se había ofrecido a correr con los gastos, que a ver si tan chingón, que si tenía «tantos aguacates», porque iba a costar un melón 200 mil bolas y que ahí estaba el número de cuenta de la restauradora para que ni anduvieran diciendo que era para él el baro.
Prometió que ya que pagara, le iba a organizar una comida ahí en el Congreso, porque no cualquiera regala un millón así por su amor a las construcciones antiguas y que hasta iba a invitar a la banda del supuesto narcocorrido a que amenizaran.
Para los de Morena:
Y aunque todos son 4T, no es secreto de nadie su pique con algunos diputados de Morena, que hasta andaban diciendo que iban a buscar removerlo de la presidencia para que no acabara el tiempo que le queda, que es nomás hasta noviembre.
En realidad eso andan diciendo casi desde que asumió el cargo y yo diría por experiencia que perro que ladra no muerde, pero pues le preguntaron los reporteros y Balta respondió que como quieran, pero que le tanteen el agua a los camotes, porque si buscan quitarlo él tal vez podría meter un juicio para que su mandato no dure nueve meses, como acordaron, sino un año, como debería de ser, así que «que se aplaquen. Si no me aguantan, que me aguanten nueve meses, porque si no me van a tener que aguantar de aquí a que se acabe la Legislatura».
Y así es como Balta pasó de ser enemigo de las feministas, de Gaby Cázares, el PRIAN y Memo Valencia (al que también le dijo de cosas, por cierto, pero ya no me acuerdo qué, supongo que por lo de Godoy), a bronquearse con todo mundo… y los que le faltan.
