En la imaginación de la Mujer Maravilla, ella será candidata aunque no gane la encuesta.
En el Mundo de la Fantasía vive la Mujer Maravilla de la Educación, Gabriela Molina, pues cree que los otros preprecandidatos de Morena van a declinar su favor. Ella jura.
“Yo más bien preveo claramente que declinen por su servidora y eso lo tengo absolutamente claro”, aseguró sin pestañear ni nada.
Esto cuando le preguntaron si estaría dispuesta ella a declinar a favor de alguna de las otras corcholatas, porque pues no van a ir todos a las encuestas, máximo serán seis, así que los que no tienen posibilidades, ni siquiera serán medidos.
Parece un reconocimiento tácito de que no ganaría la encuesta porque si sí, entonces para qué necesitaría que declinen en su favor.
Y es que ella ni aparece en las encuestas que andan mandando hacer los otros. Digo, la encuesta que por cuenta propia levantó El Financiero y no le pagó Torres Piña, porque genuinamente le interesa a un medio nacional ver cómo andan los aspirantes de Morena, pero Gaby Molina dice que eso no vale y peluseó esa encuesta porque la muestra fue de 500 personas y no en persona, sino telefónica.
La que fuera secretaria de Educación llamó a rueda de prensa donde enumeró los municipios que ha visitado en su campaña, esa información que insisten en dar los políticos y que a nadie le importa. Luego de recitar datos poblacionales de jóvenes en Michoacán enlistó las becas que reparte el Gobierno Federal, porque ya ven que tienen que hacer como que informan de las bondades de la 4T para que no les digan que son actos anticipados de campaña pero se atribuyó esa que dan para transporte por el Plan Michoacán, que según ella se lo sugirió a Sheinbaum.
Los primeros reporteros se lucieron con sus preguntas bien atinadas. Tan pero tan atinadas, que la exfuncionaria ya hasta traía listo un video de Citlali Hernández sobre qué van a evaluar en las encuestas de Morena para responderlas. Es que como tiene super poderes, ya sabía lo que le iban a preguntar. La otra pregunta era para que explicara cómo su gran labor en la Secretaría de Educación incidió para disminuir la violencia en Michoacán.
Luego ya vinieron las preguntas de verdad y le cuestionaron de dónde está sacando dinero para hacer campaña (que no es campaña) y si volverá a su puesto cuando pierda, aunque no pidió licencia, renunció, y ella contestó que ni se lo ha planteado, porque «no hay Plan B».
En su imaginación, ella ya es gobernadora, porque los de Morena ven lo que llaman «Coordinación de los Trabajos de la Cuarta Transformación» como un pase directo a la silla gubernamental, la elección de verdad ni les apura, lo bueno está en la interna, que felizmente no es fiscalizada ni nada porque no estamos en elecciones. La cosa es que no todos pueden ser y aunque se aplicará paridad en la encuesta, sólo hay lugar para máximo tres mujeres y se anotaron Celeste Ascencio, Fabiola Alanís, Gladyz Butanda y Gaby así que de a huevo, va a quedar fuera una.
