Más cárcel y por más años, las principales enmiendas de los diputados de Michoacán.
Más años de cárcel y por más motivos, básicamente es de lo que se trata el mega dictamen que armó la comisión de Justicia en el Congreso local, que había sido muy criticada por no ponerse la de chambear en los últimos dos años.
Una buena parte de las iniciativas que no habían dictaminado en estos dos años, 85 nomás, se votaron de un jalón, dejando contentos a la mayor parte de los diputados, de todas la bancadas, porque incluía al menos una iniciativa de cada uno… excepto Juan Carlos Barragán, que fue el único en votar en contra, pero orita hablamos de eso.
Memo Valencia sí se puso contento porque como es del PRI, casi no lo pelan y nomás le habían aprobado lo del Día del Padre michoacano y ahora hasta de su suplente, Santiago Sánchez Bautista, así que se subió a la tribuna a hablar de esto y de aquello, a elogiar al fiscal general Carlos Torres Piña y a decir que qué bueno que ya son delito el asalto a cuentahabientes y el desplazamiento forzado, aunque también les declararon improcedentes varias y ahí las mencionó.
También se aventó un comercial de la asociación que fundó, Revolución Social, porque dice que de ahí les vino la inspiración para algunas de esas iniciativas que presentaron, incluyendo las improcedentes, pero ya le pedían que se callara porque se pasó del tiempo y le tocaron la campanita pero le valió y acabó de hablar diciendo «es bueno hablar de temas que aquí causan escozor».
Luego vino el discurso de Barragán, que aunque es de Morena, luego no se alinea tanto y les dijo hipócritas a sus compañeros porque no quisieron tipificar la violencia en el noviazgo como un tipo de violencia de género y que se persiga de oficio, como él proponía, así que fue el único que votó en contra.
¿Y qué aprobaron?
Algunos temas merecen nota aparte (tal vez las haga, tal vez no), pero en síntesis se trata de configurar nuevos tipos de delitos, que antes no se contemplaban, como la sumisión química, el desplazamiento forzado, el asedio, la cohabitación forzada, la falsedad en declaraciones en la fiscalía y otros más.
También se incrementan las penas a delitos que ya estaban contemplados. Por ejemplo: cárcel de entre 15 y 30 años por homicidio culposo, es decir, accidentes de tránsito, por ejemplo; de tres a siete años a los que no pagan la pensión de sus hijos; de seis meses a dos años a los que acechen (o sea que anden siguiendo o ajerando a alguien sin su consentimiento); a los que abusen de la confianza de un adulto mayor, a los que pongan cosas para ponchar llantas… y así varios más.
Se suponía que cuando se modificó el sistema de justicia penal era para que hubiera menos delitos que ameritaran cárcel y se resolvieran los conflictos por otras vías, pero aquí los diputados están haciendo básicamente lo contrario: más cárcel, por más motivos y períodos más largos.

«Yo lo he dicho muchas veces, lo más fácil para legislar es aumentar penas y listo, y pareciera que cumplimos con la ciudadanía, pero eso no resuelve los problemas de fondo, no genera justicia, lo que sí entorpece es el sistema», me dijo en entrevista Toño Carreño, de MC, aunque al final decidió votar a favor.
Lo mismo Giulianna Bugarini, de Morena, que al momento de dar su voto a favor dijo que no era nomás de aumentar penas, pero equis, lo avaló.
Baltazar Gaona de plano dijo que para eso era el Código Penal, para poner sanciones, y que en todo caso hay mínimos y máximos, no es de a huevo poner la pena máxima en todo, aunque sí consideró que debe considerarse la reparación de daño, a lo que le respondió Juan Antonio Magaña de la Mora que eso ya está en un capítulo de ese mismo código.
Toño me dijo que incluso pensaba presentar reservas, pero que luego platicó con los diputados de la comisión y con su equipo jurídico y le explicaron que se trataba de darle más herramientas a los jueces para casos específicos, en especial que tienen que ver con el crimen organizado y que una vez resueltas sus dudas, decidió confiar en el sistema judicial y dar su voto en pro.
Ya ni hablé de la legítima defensa pero no creo que alguien siga leyendo esta nota a este punto pero «¿y si sí?» dicen los ridículos políticos y los futboleros y en ese caso, ahí va en corto: ya se va a considerar legítima defensa, aunque no se aplique la misma fuerza proporcional, cuando se causen lesiones o incluso la muerte a personas que estén ejerciendo violencia de género o de índole sexual.
