«No queremos engañar a nadie», dicen.
Resulta que en Michoacán el PAN le ganó a Morena… en tiempos. Se le adelantó en nombrar preprecandidato -coordinador, dicen ellos-, que después se convertirá en precandidato único y arrancará así una campaña «interna» dirigida «sólo a los militantes» para convencerlos de elegir a su precandidato de entre una lista que tiene un total de un nombre.
¿Absurdo? totalmente ¿Ilegal? Lamentablemente no, y como pocas veces sucede, el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora, tiene razón, porque dice que el PAN copió a Morena en esto y sí, esta estratagema que se armó a base de eufemismos y vacíos legales y que deja como estúpidas a los órganos electorales la adoptaron desde la elección de Andrés Manuel López Obrador.
«No queremos engañar a nadie (…) No estamos violando en lo más mínimo la ley electoral, la conocemos muy bien en su fase de calendarios, lo que es posible y lo que no», dijo el presidente del PAN, Jorge Romero.
También dijo algo de que las candidaturas no están dadas todavía y que sigue abierto el registro del PAN para ciudadanos que quieran estar en la boleta… pero que Alfonso es un gran perfil, que los ciudadanos lo quieren, que lo ha hecho muy bien en Morelia, que su prioridad es darle su vida al servicio público… y así y así.
Y luego un atisbo de sinceridad, cuando reconoció que no se van a quedar viendo cómo Morena se les adelanta y que ahora sí, se les durmió el gallo a los guindas:
«No vamos a perder el tiempo, estamos resueltos a competirle a Morena. El recurso más importante, que es el tiempo, no lo vamos a desperdiciar. Para nosotros es absolutamente estratégico anticipar nuestras decisiones, a nadie queremos engañar…»
Eso sí, Morena anda haciendo campaña desde el primer día que el gober Bedolla pisó Casa Michoacán, desde antes de cambiarle el nombre, cuando todavía era Casa de Gobierno… pero cada grupillo no-tribu por su lado.
Y los ciudadanos como el meme «ah bueno chingo mi madre», nadando en un mar de contaminación visual en bardas y espectaculares, de fake news, de programas electoreros, de políticos comiendo fritangas en redes sociales… y lo que nos falte.
Agárrense, que esto todavía no empieza.
Ah, se me olvidaba, el evento… pues gente con banderitas azules, un perrito, niños, diputados, vallas, gritos, musiquita… lo mismo que cualquier mitin, pero azul y con punchis-punchis en vez de cumbias.
Ahí insistieron en su eslogan de «libertad, patria y familia» que se copiaron del «Dios, patria y familia» que le copiaron a la extrema derecha de Mussolini (o tal vez no, tal vez sólo es una extraña coincidencia), repitieron que Alfonso Martínez venía acompañado de su esposa, Paola Delgadillo y él le mandó saludos a su mamá, también presente.
Y así, el alcalde de Morelia obtuvo un papel enmarcado -como los títulos que enmarcan las mamás para colgar en la sala- y se convirtió en el defensor del cambio y la familia en Michoacán.
