Desacato, religión y patria, todo cabe en un discursito sabiéndolo acomodar.
En una sola madeja discursiva el coordinador parlamentario del PAN, Antonio Salas Valencia, le dio la razón al gobernador, reculó en algo que ya había votado, dijo que no hay que hacerle caso al Poder Judicial, maldijo el aborto y clamó por los supuestos valores religiosos de la Independencia de México.
Sí, esos valores religiosos que llevaron al cura Hidalgo a levantar un estandarte de la Virgen de Guadalupe, la Virgen Morena… Morena.
No se nos ha olvidado que Toño Salas es mejor conocido como el Bedollista, porque así mismo se dijo él en un informe de gobierno en donde a nombre de su bancada se puso a los pies del gobernador y aunque su dirigente prometió que no lo volvería hacer, hoy estuvo cerca.
A nombre de los diputados del PAN dijo que estaban de acuerdo con que se pida la carta de no antecedentes penales a quienes quieran ser candidatos. Es decir, que no se publique un decreto que ya se aprobó, que se aprobó prácticamente por unanimidad. O sea, para que me entiendan pues, ese mismo Salas y toda su bancada excepto Poncho Chávez, quien se abstuvo, votaron a favor.
¡No mamen! Entonces los diputados del PAN o cambiaron de opinión gracias a las sabias reflexiones del gobernador o no se fijaron lo que andaban votando o recularon luego de que la opinión pública no fue favorable. Como sea, el Bedollista aplaudió el veto y dijo que le daba lo mismo que la Suprema Corte de Justicia de la Nación diga.
Esto, porque los ministros determinaron que pedir la carta de no antecedentes penales va en contra de los derechos humanos. Esto, porque una persona que ya salió de prisión ya cumplió su condena, se supone que ya se reinsertó en la sociedad y no debería de ser discriminado por ello para obtener un empleo, así sea de diputado, gobernador, alcalde, etc.
Hasta ahí, los diputados de Morena casi casi le aplaudían al Bedollista, pero en su enredijo de ideas empezó a decir que tampoco había que hacerle caso en lo que tiene que ver con el aborto, que se equivocaron al despenalizarlo (hace años, en 2024, ni siquiera es nuevo eso) y que cómo era posible y que la chingada, que según esto una mujer puede «matar a su bebé» un día antes de que nazca, qué barbaridad.
Algunas diputadas le gritaron de cosas y siguió:
«No falta mucho para que alguna diputada o diputado presente una de estas reformas de moda que aceptan la coexistencia del concubinato en el matrimonio», dijo el menso y todos nos quedamos «khá???? ¿De qué está hablando?»
Y su cierre, más que épico resultó cómico:
«Pongamos en duda todo lo que la corte diga, no permitamos que esos criterios de moda sometan nuestras costumbres, rescatemos nuestros valores religiosos de Morelos y del cura Hidalgo».
¿Qué tal? Desacato, religión y patria, todo en una sola frase.
