Este wey nomás no entiende que no entiende
Este wey nomás no entiende que no entiende y cada vez que quiere recoger su cagada la embarra más. Cada nueva aclaración, una agresión nueva.
El diputado del sombrero posteó lo que para él es una «disculpa pública», luego de que la Asociación Michoacana de Periodistas Asociación Civil (Amipac) le pidió disculparse por haber dicho que «los pinches medios», no «abren el hocico» para cuestionar la pinta de bardas con posibles recursos públicos pero sí para cuestionarle que estaba haciendo uso de mobiliario del Congreso del Estado para un evento del sombrerito (en realidad nadie le estaba cuestionando nada, pero eso es otro tema).
El caso es que los carnales de Amipac le respondieron básicamente que no mame porque eso no es una disculpa pública, porque ni prensa había, nomás es un posteo con una fotito de él afuera de la Fiscalía General del Estado (FGE), luego de haber metido denuncias ¡contra periodistas!
Y es que cada vez que Carlos Alejandro Bautista Tafolla ha pretendido disculparse, lo ha hecho insistiendo que hay medios chayoteros y amarillistas y, ¿cuáles son esos? Los que no le aplauden, al parecer.
Ni tan distinto de Morena salió ese movimiento «independiente». Ambos conformados en torno a un mesías, ambos con fanáticos frenéticos y con representantes con la piel delgadita, delgadita.

Así es como, escribiendo en su Facebook, apapachado por sus aplaudidores, el diputado reconoce «de frente» su error y luego insultando más, se disculpa.
Informó además que presentó denuncia «contra quienes han decidido mentirle a la gente», pero no precisa qué mentiras y cómo y debe ser por alguna otra cosa, porque lo de que usó unas cintas y otras cosas del Congreso no es mentira, todos las vimos y él mismo lo dijo en su «video completo», que sacó en su misma cuenta según él para que no sacaran de contexto sus insultos.
Mientras el del sombrero se pseudo disculpaba, sus fanáticos enardecidos dejaban mensajes de odio en la página de AMIPAC, comentando en la publicación del posicionamiento en donde se exigió la disculpa pública.
“No fue disculpa, fue cobardía”, le respondieron, criticando su generalización al momento de insultar y su torpe intento por distinguir la «prensa buena» de la «prensa mala».
Esto sumado al anuncio de denuncias, como dejando entrever que actuará en contra de los que lo cuestionen, es para la Amipac una confirmación de una conducta peligrosa para la libertad de expresión.
«Su problema no es la prensa, es su incapacidad para tolerar la crítica», sentenciaron y una vez más, le exigieron una disculpa pública, pero una de a de veras, cara a cara con los periodistas y no escondido dentro de su palacio de bots.
Ya de pasada le exigieron calmar a sus huestes robóticas y advirtieron que lo harán responsable de lo malo que pueda pasarle a cualquier comunicador.
