Del PRI, de MC, del Verde, del PT, del extinto-revivido PES y hasta de Morena, ahora portarán chaleco amarillo.
Exfuncionarios públicos que militaban en otros partidos decidieron moverse al de la Revolución Democrática (PRD), además de «líderes sociales» de sectores agrícolas, transportistas, aguacateros y así, de 20 municipios. En total, una adquisición de poco más de 40 nuevos perredistas.
Se sumaron exmilitantes del PRI, del PVEM, del PT, de MC, de lo que entonces se llamaba PES y hasta de Morena, según el encargado de recuperar la Grandeza de Michoacán (o preprecandidato) Octavio Ocampo, porque reflexionaron y decidieron participar en su proyecto porque ahí se privilegia el diálogo.
«Nos honra que hayan encontrado aquí un espacio de participación», declaró con orgullo.
Esto durante su rueda de prensa que se convoca cada lunes y cada semana empieza más tarde y últimamente se hace desde las plazas públicas, como para darle un aire ciudadano, callejero, campañero y para que quepa un chorro de gente atrás y a los lados del dirigente con licencia, al estilo Morena.
Tavo informó que a lo largo de sus giras por el estado que siempre detalla con harto detalle al iniciar su encuentro con medios se han ido entregando nombramientos a «promotoras y promotores para recuperar la Grandeza de Michoacán», ese cargo inventado que parece el equivalente al de Coordinador de la Defensa de la Cuarta Transformación o eso de Defensor de la Familia o sabe cómo le pusieron a Alfonso Martínez, eufemismos para no decir preprecandidatos, pues.
Y a la pregunta obligada, que le hacen cada semana a cada dirigente de cada partido político, acerca de las alianzas, respondió el diputado que ha mantenido diálogo con otros partidos políticos pero que ya será en septiembre cuando se tomen decisiones, cuando el Instituto Electoral diga cuál es la fecha límite para registrar alianzas -porque ya sabemos que en México nos gusta dejar todo para el final y para es hay que saber la fecha- y que sea como sea, él va a cuidar a los suyos:
«Si se decidiera ir en alianza con otro partido político, primero están nuestros compañeros, los vamos a cuidar», prometió.
Y otra cosa que preguntan cada semana a cada dirigente es cómo ven al Movimiento del Sombrero, y de eso dijo que están en todo su derecho de hacer la campaña que quieran, pero que no se vuelen, porque una cosa son las reacciones en Facebook y otra la realidad; o sea, que «no es lo mismo publicar en redes sociales que ir a un pueblo y convocar a la gente a ver quién llega».
