Otro más que se va a buscar la candidatura.
Poco le duró el cargo al fiscal carnal Carlos Torres Piña, que apenas había sido nombrado el el 27 de julio del año pasado pero ya anda pidiendo licencia, cegado por el brillo de la candidatura a gobernador, digo, la Coordinación por la Defensa de la Soberanía (así le dijo el wey, aunque en realidad se llama Defensa de la Cuarta Transformación), que es lo mismo pero no es igual.
Pero no es para siempre, según aclaró durante su rueda de prensa, sino sólo por 45 días. Claro, porque si no gana la coordinación, ya tiene chamba asegurada. Se supone que este cargo dura nueve años y apenas va a cumplir el primero.
Tampoco es seguro, dice, porque el Congreso del Estado tiene que aprobarle la licencia. Claro, así como votaron todos por él, hasta la oposición, excepto Antonio Carreño (MC), podemos adivinar que no habrá resistencia. De hecho dictaminaron en chinga, cosa que sólo hace la comisión de Justicia cuando trae encargo del gobernador, es lo único que dictamina esa comisión buena para nada.
Torres Piña dice que lo hace «con mucha responsabilidad», así como se ha desempeñado tanto en la Fiscalía General del Estado como cuando fue secretario de Gobierno, que por cierto también pidió licencia para buscar la presidencia municipal de Morelia, pero perdió.
De hecho ha perdido todas las elecciones en las que ha competido, excepto la de fiscal, en donde obtuvo el voto de 39 diputados, pero el resto de sus cargos han sido plurinominales o designaciones.
Asegura que ha dado «atención pareja a todos los sectores», aunque Raúl Morón (que también quiere ser gobernador, pero no ha pedido licencia), tiene otros datos, porque asegura que sólo han llamado a declarar «como testigos» del homicidio de Carlos Manzo a los de su grupo político, pero no a otros que también mencionaba el alcalde en sus videos.
En realidad no están obligados a pedir licencia todavía. Ya dijo Morón que lo hará hasta que salga la convocatoria, pero sabe qué les habrán dicho en esta última reunión que tuvieron con la dirigencia nacional de Morena, porque ya se la saben que no tienen que andar promocionando su imagen con recursos públicos, así que Gladyz Butanda ya lleva como tres semanas en campaña, libre de cargos, y se presume que pronto Fabiola Alanís haga lo propio, aunque ella también había dicho que se iba a esperar los tiempos del partido.
De Gaby Molina no se sabe nada, fuera de que se sigue esforzando patéticamente por conectar con la chaviza desde la Secretaría de Educación en el Estado.
