El caso del rescatista José Guadalupe Gamiño es extraordinario, no se había dado algo así en los últimos años, confirmó Antonio Soto.
Es la primera vez no sólo que un michoacano, sino que un mexicano muere en una guerra extranjera que no sea de Estados Unidos, al menos hasta donde recuerda el secretario del Migrante, Antonio Soto Sánchez.
«Sí ha habido mexicanos muertos y muchos en guerras de Estados Unidos en distintas partes del mundo, pero generalmente son residentes o ciudadanos americanos de origen mexicano. A mí no me ha tocado ni tengo conocimiento en los últimos años que haya pasado algo parecido hasta ahora», nos dijo.
Lo que sí es común es que mueran michoacanos en Estados Unidos, aunque no necesariamente en hechos violentos, tan común que la Secretaría del Migrante (Semigrante) tiene un programa que ayuda en el traslado de restos repatriados y es lo que hará si se le solicita ayuda para hacer llegar los restos de José Guadalupe Gamiño Cabello hasta Zináparo pero ya dentro de México, porque la parte internacional le toca a la Secretaría de Relaciones Exteriores, según nos explicó.
Por teléfono desde carretera, porque andaba de gira en Penjamillo, el funcionario nos detalló que no todos los restos se repatrian en automático, para ello tiene que solicitarlo la familia y no siempre lo piden, aunque como la muerte de este joven rescatista se dio en un contexto excepcional -mientras auxiliaba a dos soldados ucranianos en un frente de guerra-, la Cancillería Mexicana seguramente preguntará a las autoridades ucranianas qué pasará con sus restos.

Toño Soto dice que no tiene muy claro cómo es el procedimiento porque a su secretaría no le toca, además de que es un caso bien raro, porque en Estados Unidos es posible traer los cuerpos para acá porque no está tan lejos, Ucrania está del otro lado del mundo, así que enchiladas no son.
«Tiene que haber las condiciones materiales, físicas, que permitan que eso pueda ser posible, porque no sabemos en qué condiciones, si estaba en un frente de batalla, no sabemos los cuerpos a dónde los lleven, cómo sea ese protocolo y me temo que no es una cosa sencilla», explicó.
Hasta ahora, la familia del joven, quien formó parte del grupo de Rescate de La Piedad, no ha tenido acercamientos con Semigrante, aunque de acuerdo con Toño Soto correspondería primero el contacto con la SRE y esta ya le avisará si se requiere su intervención o no.
Sobre si recomendaría a los michoacanos viajar a Ucrania dijo que probablemente no porque pues… guerra, pero que de todos modos a Semigrante no le toca emitir recomendaciones, sino más bien saber dónde andan los michoacanos que han emigrado y que no saben de más paisanos que anden en misiones humanitarias y por eso , reitera, el caso de José Guadalupe es extraordinario, una excepción.
Y es que para qué, digo yo, se van a ir a morir a otro lado, si aquí en el estado ya tenemos frentes de batalla y hasta campos minados. «Consume lo que Michoacán produce», nos habría dicho el gobierno anterior, del que ya nadie quiere acordarse.
