Los eucaliptos que cortaron los del Seven Days se resisten a morir.
Cual partido político de ultraderecha morado o de izquierda con un solecito, los arbolitos que mandaron cortar los dueños del gimnasio Seven Days se resisten a morir y los vecinos de la privada Camilo Camacho, en Balcones de Morelia, a dejar de defenderlos.
Como recordarán, este conflicto lleva semanas, desde que el Seven Days Gold decidió abrir una nueva entrada a su estacionamiento, que ya tenía una en la calle Margarita Maza de Juárez, para evitarles la molestia de caminar a los flamantes deportistas, funcionarios de alto calibre, con apellidos de torres y frutas o que riman con cebolla, que acuden ahí a tomarse fotos y darnos material para memes.
El pedo es que este acceso que pretenden abrir a huevo atraviesa la modesta área verde de la privada, que además dejaría de ser privada y se convertiría en pasarela de camionetones con guarros a bordo.
Una vez más, los vecinos están montando guardia para evitar que les corten lo que queda de los arbolitos, que tienen como 50 años de existencia y a pesar de toda expectativa, retoñaron. Dicen que ya los amenazaron de quitarlos con «granaderos», aunque ya llevan ahí todo el día y no han llegado.
Si llegaran a llegar esos granaderos, estaría del nabo, porque desde cuándo las empresas privadas pueden solicitar el uso de la fuerza pública para retirar a la gente de la vía pública… aunque no sería la primera vez, porque ya cuando cortaron los árboles se hicieron escoltar de policías estatales.
Los abogados de esta honorable empresa se reunieron con los vecinos por la mañana de este lunes para anunciar que pretendían arrancar de raíz los muñoncitos de árbol, a lo que como ya dije, se opusieron tajantemente pero además dicen que los permisos con que dicen contar los abogados son patito.
«Nos hemos dado cuenta que ellos han sacado los permisos manipulando la solicitud, ya que no cuentan con todos los permisos que se requieren para hacer un estacionamiento», me platicaron los vecinos.
Ellos dicen que la gente del gimnasio opera a base de influencias, a partir de su relación con el regidor Gilberto Morelos y los deportistas de alto rendimiento a los que me referí más arriba, pero no a partir de la legalidad, pues el permiso que se les dio para cortar los árboles era porque supuestamente afectaban su construcción y pues no, ya no estorban pero además no están del lado del gym.
Hasta aquí el tercer round de los vecinos contra el siete días y contando, porque alguien tendrá que ceder y así de lento como suele rodar el aparato legal cuando son temas que no le urgen a las autoridades, tal vez para cuando les nieguen el permiso de cortar lo que queda de árboles, ya los hayan arrancado y sólo deban pagar una multa.
En todo caso, estaremos informado.
Por cierto, aquí tenemos el primer round.
