Raúl Morón no entiende por qué lo llaman en calidad de testigo de algo que no le tocó presenciar.
Sin saber muy bien qué hacía ahí, llegó el senador Raúl Morón a a Fiscalía General del Estado, citado a comparecer en calidad de testigo por el homicidio de Carlos Manzo.
«Yo nada tengo que ver, me llaman como testigo de algo que no soy testigo», le dijo a los reporteros.
Saliendo de rendir su declaración explicó que le mostraron la transcripción de 11 videos que emitió el entonces alcalde de Uruapan, de los que sólo lo menciona en uno y «de manera tangencial».
«No me explico por qué estoy aquí», insistió.
Perdido en los dichos pero no en los hechos, se hizo acompañar de su porra que le gritaba el otrora grito feminista «no estás solo», que ahora se utiliza para acoger políticos.
Recordó entonces que él mismo había pedido que lo llamaran, pero no porque tuviera algo qué aportar, sino ya para que se cerrara el tema, porque era obvio que lo iban a mandar llamar si ya habían citado a Ignacio Campos y Leonel Godoy (que por cierto ahí andaba), su mismo grupo político.
«Desde que el incidente pasó a la fecha, han estado mencionándonos a mi juicio de manera dolosa», se lamentó.
Expuso que hay otros videos donde se habla de otros actores políticos y hasta de manera más directa y que él en realidad trata con mucho respeto a sus adversarios políticos, pero que por alguna razón Grecia Quiroz y Juan Manzo lo denunciaron y aunque Juan Manzo trabaja pegadito a Alfredo Ramírez Bedolla, aseguró que este agravio no viene de Morena, nomás de ellos dos.
Morón volvió a decir que están atentando contra su honor, como recordando que el desfasado Código Penal de Michoacán todavía considera como un delito los «ataques al honor» (hablando de cosas que se crearon con otro fin y terminaron usándose para defender políticos), pero no dijo que fuera a demandar, aunque tampoco dijo que no lo fuera hacer, dijo que lo va a ver después, «orita no, joven».
No quiso decir si se estaba politizando el asunto o si se está usando el aparato de procuración de justicia para vendettas políticas, le pidió a los reporteros que ellos lo deduzcan y ellos lo digan en sus notas pero no como que él lo dice. Como si a la gente le importara lo que piensa un pobre, triste, humilde, anónimo reportero.
