Le pidió a los reporteros que no le anden preguntando si se va a disculpar o no.
Si no se lo piden por escrito, el diputado del sombrero, Carlos Alejandro Bautista Tafolla, no se va a disculpar con el presidente del Congreso, Baltazar Gaona.
Tres veces le preguntaron durante el mismo chacaleo si va a acceder a disculparse públicamente por haberle abierto la puerta del Palacio Legislativo a los del Movimiento del Sombrero, cuando Balta había ordenado que no se abriera. Dos veces respondió con evasivas y la tercera, nos pidió que ya no le preguntáramos eso.
«Una cosa es lo que piden para alborotar a la gente y otra cosa es lo que legalmente debe de ser. Yo lo que no quiero es que caigan en este tipo de cuestionamientos, de verdad, se los pido de corazón, para eso existe el papelito habla», fue su respuesta.
¿De qué está hablando el independiente? Lo que pasa es que según él, «legalmente», las disculpas públicas sólo se pueden exigir por escrito y Baltazar Gaona nos chamaqueó porque no le mandó ningún recadito.
«A ver enséñame pues el escrito donde lo está pidiendo», retó a una reportera.
La exigencia de Balta Gaona fue bastante pública, durante su rueda de prensa «mañanera» del viernes, previa a la sesión, que dedicó en buena parte a denostar al Movimiento del Sombrero y donde anunció además que procederá legalmente por los destrozos que causaron funcionarios del Ayuntamiento de Uruapan.
Bautista Tafolla justificó esos destrozos, dijo que es lo que se puede esperar cuando pisotean sus derechos «y los de todos los ciudadanos» que quieran ser candidatos independientes.
Alejandro Bautista, por otra parte, sigue en su mismo plan contra los medios, porque también nos regañó por publicar que los diputados dijeron que lo habían invitado a las reuniones de trabajo de la reforma electoral.
Según el legislador, debimos pedir pruebas a los diputados de que sí lo habían invitado, porque hasta ahora sólo han mostrado una de las invitaciones, la cual no atendió que porque ese día no podía, pero tampoco fue a las siguientes porque ya no supo cuándo eran ni nada.
Las reuniones fueron tan públicas que hasta la prensa llegó, pero él dice que no sabía cuándo iban a ser y nos retó a probar que sí sabía.
Así que ya saben amiguitos. Si se van a dedicar a reportear, siempre sigan las indicaciones de sus entrevistados y no dejen de preguntar sólo lo que ellos quieran responder.
