Por más absurdo que parezca, cuando un hombre es juzgado por feminicidio de su pareja, tiene la custodia de los hijos de ambos.
Que los presuntos feminicidas no se queden con los hijos que tuvieron con las mujeres que probablemente asesinaron mientras dure el juicio es la finalidad de la que se ha denominado «Ley Monzón», que para el Congreso de Michoacán no ha sido prioridad.
Es la segunda vez que se hace el intento, porque ya en 2023, con la anterior Legislatura, el diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Ernesto Núñez, presentó la misma propuesta, pero se quedó esperando en comisiones.
Esta vez tocó el turno a Sandra Arreola Ruiz, quien probablemente tuvo que ver con la primer iniciativa, pues era asesora de Núñez en ese tiempo, y espera que esta vez sí avance la propuesta, que ya es una realidad en otras entidades del país y es raro -por decirlo de algún modo-, que en Michoacán no exista, mientras hay señores marchando porque son «padres, no criminales», y según les quitan a sus hijos o no les dejan verlos porque están denunciados.
Concretamente, lo que propone es reformar el Código Familiar para suspender de manera inmediata la patria potestad al presunto feminicida de la madre de los menores y perderla completamente si resulta culpable.
En entrevista, Sandra Arreola explicó por qué se le dice «Ley Monzón»:
«Cecilia Monzón era una abogada activista, defensora de los derechos de las mujeres en contra de la violencia de la mujer, pensiones alimenticias, inclusive fue candidata a presidenta municipal por el municipio de Cholula, Puebla, por el Partido Verde. Entonces, su expareja, que en ese tiempo también tenía un cargo público, es quien la manda matar, él fue el autor intelectual, ya hay una sentencia, pero en el inter, en lo que se investigaba o en lo que se le vinculaba a proceso, él tenía la custodia de su hijo, un niño que casi no había convivido con él, vivía con Cecilia, con su mamá (…) Relatan los familiares que él trataba como de aprovechar, de no les voy a dar la custodia, que no presenten tal cosa, o sea, los estuvo presionando, coaccionando, chantajeando con la custodia del menor, que la pedían los papás de Cecilia, a cambio de algunas cosas».
Para la diputada es «impensable» que los presuntos feminicidas se queden con los niños luego de que probablemente les hayan arrebatado lo que más les importa en la vida, su mamá, y cuando se sabe que en México cuatro de cada 10 feminicidios son cometidos por la pareja de la víctima.
Hasta aquí todo suena bien pero, ¿de verdad la irán a dictaminar?, porque son cientos de iniciativas las que están esperando que las pelen en las comisiones y cada sesión presentan muchas más de las que votan.
Sandy dice que no le gusta hablar mal de sus compañeros, pero que sí observa falta de voluntad política, porque asesores hay, y algunos ya con muchos años de experiencia legislativa, por lo que en la Junta de Coordinación Política acordaron pedir a los presidentes de comisiones que informen cuántas iniciativas tienen pendientes y qué han hecho con su tiempo, porque ya está por terminar su segundo año legislativo.
Y cuando hablamos de rezago, es inevitable remitirse a la comisión de Justicia, que preside la infame Anabet Franco, desde la pasada Legislatura, pero dice Sandra Arreola que le informan que ya preparan un dictamen gigante que engloba 80 iniciativas para reformar el Código Penal. O sea, ya tienen más de 80 acumuladas ahí, nada más de esta Legislatura.
